Petro y el “espejo retrovisor” en campaña: cómo el Presidente atribuye crisis actuales a decisiones de gobiernos anteriores
En medio de la campaña electoral, el presidente Gustavo Petro ha intensificado un recurso discursivo que varios analistas describen como el “espejo retrovisor”: explicar problemas actuales a partir...
En medio de la campaña electoral, el presidente Gustavo Petro ha intensificado un recurso discursivo que varios analistas describen como el “espejo retrovisor”: explicar problemas actuales a partir de decisiones u omisiones de administraciones anteriores. Esa narrativa ha aparecido en temas como salud, finanzas públicas, construcción y seguridad, y se ha hecho más visible en episodios recientes de confrontación política.
Tabla de contenido
- Contexto y hechos clave
- El cruce con Iván Duque y la respuesta del general Silva
- Donaciones y equipos recibidos durante el actual mandato
- Por qué se intensifica el “retrovisor” en el contexto electoral
- Vivienda y construcción: tasas, críticas y cifras del sector
- Finanzas públicas: la disputa por la deuda
- Críticas sobre gestión y campaña
- Salud: corrupción, reforma y aumento de quejas
- Seguridad y cultivos: herencia, política y cifras del Simci
- El caso Miguel Uribe Turbay y el patrón discursivo
- Perspectiva
Contexto y hechos clave
En las últimas semanas, Petro ha relacionado con gobiernos anteriores asuntos como la crisis del sistema de salud, el deterioro de las finanzas públicas, los indicadores negativos del sector de la construcción y problemas de seguridad, entre ellos los cultivos de uso ilícito, la producción de drogas y el magnicidio de Miguel Uribe Turbay.
El episodio más reciente ocurrió tras la caída del avión Hércules C-130 el 23 de marzo en Puerto Leguízamo (Putumayo). Al referirse al accidente, el Presidente afirmó: “Siento mucho dolor por los hijos perdidos (…). En el año 2020 compraron una chatarra y se cayó”. También dijo: “Compran miseria porque saben que son los pobres jóvenes los que utilizarán la chatarra tratando de defender la patria”.
El cruce con Iván Duque y la respuesta del general Silva
Las declaraciones de Petro generaron una reacción del expresidente Iván Duque (2018-2022), quien recordó que funcionarios de las Fuerzas Militares de su administración continuaron en el actual gobierno. En un mensaje, mencionó al actual comandante de la Fuerza Aérea, el general Carlos Silva, señalando que fue jefe de Casa Militar durante tres años y luego fue designado jefe de Operaciones Aéreas.
Tras ese intercambio, el general Silva desmintió que la aeronave fuera “chatarra”.
Donaciones y equipos recibidos durante el actual mandato
La controversia también reabrió el debate sobre equipos recibidos por el Estado. El texto señala que, durante el mandato de Petro, se han recibido equipos donados por Estados Unidos. Aunque el Presidente cuestionó que en el gobierno pasado se aceptaran máquinas que calificó como “obsoletas”, en octubre de 2022, al inicio de su administración, recibió una flota de 12 helicópteros Black Hawk como parte de programas de cooperación bilateral.
Por qué se intensifica el “retrovisor” en el contexto electoral
El jefe del departamento de Ciencias Políticas de la Universidad de la Sabana, Cristian Rojas, explicó que “lo normal es que los gobiernos pongan el retrovisor cuando empiezan”. Según su lectura, esa narrativa suele aparecer cuando el gobernante llega al poder y encuentra más complejo cumplir sus promesas, por lo que advierte que parte de las dificultades provienen de “cargas heredadas”.
En el caso de Petro, Rojas sostiene que la estrategia no solo se usó al inicio del mandato, sino que se ha intensificado en el contexto electoral. En sus palabras, con una campaña en marcha y un “candidato de continuidad”, resulta funcional presentar fallas del gobierno como problemas heredados que “no se pueden resolver en cuatro años”.
Vivienda y construcción: tasas, críticas y cifras del sector
La discusión también se trasladó al sector vivienda. En un consejo de ministros de la semana pasada, Petro dijo: “Pendejo el que compre una casa hoy”. Días antes, responsabilizó al Banco de la República por el bajo desempeño del sector y cuestionó la fijación de la tasa de interés, que el texto describe como un instrumento para controlar la inflación.
El Presidente afirmó que a su gobierno no se le ha tratado igual que al anterior: “El sector vivienda debe saber que, durante todo mi gobierno, el Banco de la República ha dejado tasas de interés reales positivas y crecientes. Todo lo contrario de lo que sucedió con Duque”.
Desde el sector de la construcción, Camacol sostuvo que la explicación centrada en el Emisor deja por fuera otros factores. Según Camacol, en 2025 las iniciaciones de obra cayeron 17,4 %, el nivel más bajo desde 2012. El gremio señaló: “Cada vez resulta más evidente que este no es un problema del Banco de la República, sino del elevado endeudamiento del Gobierno del presidente Petro, que ha incrementado la percepción de riesgo, ha presionado al alza la tasa de los TES y encarecido el crédito”.
El texto también menciona el cierre de los subsidios Mi Casa Ya como otro factor determinante en la desaceleración del sector.
Finanzas públicas: la disputa por la deuda
En materia fiscal, Petro ha atribuido parte del problema a la herencia recibida. En 2024, en respuesta a la senadora María Fernanda Cabal, escribió: “La deuda aumenta, mi amiga, porque Duque sobreendeudó al país”.
El texto indica que durante la pandemia la deuda pública aumentó, pasando de 48,4 % en 2019 a casi 60 % del PIB. También señala que actualmente el país presenta un nivel aún mayor de endeudamiento, ya sin emergencia sanitaria, y con intereses más costosos tras la rebaja en la calificación crediticia de Colombia.
De acuerdo con el Comité Autónomo de la Regla Fiscal, la deuda bruta alcanzó en enero de 2026 el 65 % del PIB, su máximo histórico.
Críticas sobre gestión y campaña
El analista político Carlos Arias afirmó: “Lo que viene haciendo el Presidente desde hace meses es poner la atención no en su gestión sino en ser activista y mover campaña”. También sostuvo: “El buen líder asume y se responsabiliza de la gestión de su equipo”.
El texto recoge además una frase atribuida a Jorge Iván Gonzalez, exdirector del DNP de este gobierno, al salir de la administración: “Petro gobernó seis meses. Después se dedicó a hacer campaña”.
Salud: corrupción, reforma y aumento de quejas
En febrero, Petro escribió en su cuenta de X: “El gobierno más corrupto de la historia es el que dejó perder decenas de billones de pesos de la salud, esfumados en las manos de los propietarios de las EPS como intermediarios financieros de la salud”.
Rojas explicó que, en este tema, el Presidente ha aplicado la estrategia de “no me dejan hacer”, debido a que su reforma de la salud se ha hundido dos veces en el Congreso. En varios pronunciamientos, Petro ha dicho que “la crisis de las EPS es el resultado de problemas estructurales y sistémicos que se han acumulado a lo largo de los años, y no de situaciones coyunturales recientes”.
Según el texto, esa explicación se refiere a la Ley 100, que creó el sistema mixto. Sin embargo, también se menciona que ocho EPS están bajo administración de la Superintendencia de Salud y que, aunque el sistema ya presentaba quejas, han aumentado los reclamos, especialmente en EPS bajo intervención del Estado.
Entre 2023 y 2025, las quejas en salud aumentaron 51,4 %. El caso más crítico mencionado es el de Nueva EPS, intervenida, donde la tasa de quejas por cada 10.000 afiliados se duplicó.
Seguridad y cultivos: herencia, política y cifras del Simci
En seguridad, el texto se centra en el aumento de la producción de cocaína. Petro escribió en enero de este año: “Heredé ese problema dejado por Duque, y lo digo con orgullo, cambié la política de la erradicación forzada por la voluntaria”.
En distintos pronunciamientos, el Presidente ha señalado que el crecimiento de los cultivos ilícitos y de la producción potencial de cocaína responde a decisiones y omisiones de administraciones pasadas, en particular al debilitamiento de la implementación del Acuerdo de Paz y a la falta de sustitución efectiva de cultivos.
El texto agrega que los cuestionamientos también se han centrado en que, pese a atribuir el fenómeno a una herencia previa, las cifras siguieron siendo motivo de preocupación durante su administración. Como ejemplo, menciona que en 2023, el último informe Simci de la ONU reportó un incremento del 53% en la producción potencial de cocaína respecto al año anterior. También indica que no salieron más informes por cuestionamientos del Presidente a la metodología.
El caso Miguel Uribe Turbay y el patrón discursivo
El mismo esquema discursivo, según el texto, volvió a aparecer tras el atentado y posterior asesinato del senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay. Petro dijo entonces que “Colombia lleva décadas matándose por venganza o por sectarismo político”.
El texto añade que esa respuesta omitió las más de 20 solicitudes del senador a la UNP para aumentar su esquema de protección. En esa línea, se plantea que la postura refleja la lógica observada en otros frentes: explicar crisis actuales a partir de responsabilidades heredadas y decisiones de administraciones anteriores.
Perspectiva
El caso muestra cómo una narrativa basada en responsabilidades heredadas puede convertirse en un eje de comunicación política cuando se cruzan gestión y campaña. En el texto, el “espejo retrovisor” aparece como una herramienta para encuadrar debates complejos —salud, deuda, vivienda, seguridad— desde el origen de los problemas, más que desde los resultados del momento. Esa elección tiene un efecto práctico: desplaza la discusión hacia quién causó la crisis y reduce el espacio para evaluar qué se ha hecho con las herramientas disponibles durante el mandato.
También se observa un riesgo de consistencia. Cuando se cuestionan decisiones previas sobre equipos o políticas, pero al mismo tiempo se reporta la recepción de donaciones o la continuidad de funcionarios, el debate se vuelve más difícil de sostener solo en términos de “antes” y “después”. En sectores como construcción o salud, el texto sugiere que el choque de versiones —entre el Gobierno, gremios y analistas— termina concentrándose en la atribución de culpas, mientras los indicadores y las quejas siguen siendo el punto de presión.
En un entorno electoral, esa estrategia puede ordenar el relato para la base política, pero también elevar el costo de credibilidad si los ciudadanos perciben que la explicación reemplaza la rendición de cuentas.


