Frisby Colombia aclara que el pleito por la marca en Europa sigue abierto pese a revocatoria de medidas cautelares
Qué dijo la empresa y por qué salió a aclarar Frisby S.A. BIC emitió un comunicado para responder a versiones que aseguraban que la compañía había perdido su batalla legal contra Frisby España en...
Qué dijo la empresa y por qué salió a aclarar
Frisby S.A. BIC emitió un comunicado para responder a versiones que aseguraban que la compañía había perdido su batalla legal contra Frisby España en Europa. La cadena colombiana, con 48 años de trayectoria, explicó que el proceso no ha terminado y que todavía no existe una decisión definitiva sobre la titularidad de la marca en ese trámite.
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Según la empresa, fue notificada de la revocatoria de las medidas cautelares que le había concedido el Juzgado de lo Mercantil No. 2 de Alicante. Sin embargo, sostuvo que esa determinación no equivale al cierre del caso.
La decisión judicial: revocatoria de medidas, no fallo final
Frisby Colombia señaló que la revocatoria corresponde a una actuación dentro de varios procesos administrativos y judiciales que siguen en curso. En su comunicación, la compañía insistió en que el resultado final aún está por definirse.
“El proceso legal principal no ha culminado. La revocatoria de estas medidas cautelares corresponde únicamente a una de las múltiples actuaciones en curso dentro de procesos de naturaleza administrativa y judicial, las cuales aún no han concluido y serán los que determinen el resultado final”, indicó la empresa en el comunicado.
El origen del choque con Frisby España
El conflicto se desarrolla luego de que Frisby España registrara la marca en la Oficina Española de Patentes y Marcas. Ese registro dio paso a la disputa y a un choque en la interpretación del derecho marcario territorial, de acuerdo con lo expuesto en la información conocida del caso.
Frisby Colombia recordó que, pese a su presencia en el mercado nacional desde 1977, la compañía española logró adjudicarse el registro en territorio europeo, lo que desencadenó el enfrentamiento legal que hoy se tramita ante autoridades competentes.
Qué ocurrió en noviembre de 2025 y qué vino después
El antecedente inmediato se remonta a noviembre de 2025, cuando el Juzgado Mercantil de Alicante ordenó a Frisby España suspender temporalmente el uso de la marca. Esa orden incluía retirar publicaciones en Instagram, desactivar su página web y abstenerse de usar la marca en cualquier contexto mientras no existiera una decisión definitiva.
En ese momento, las autoridades españolas argumentaron que mantener el uso podría causar perjuicios a la compañía colombiana.
Posteriormente, Frisby España tomó nuevas acciones. El 8 de enero de 2026 interpuso un recurso de apelación ante la Audiencia Provincial de Alicante. En febrero, presentó una demanda contra la empresa colombiana, acusándola de haberse beneficiado “indebidamente” del conflicto y de haber amplificado mediáticamente la controversia en Europa.
La demanda y las cifras que reclama Frisby España
En su demanda, Frisby España solicita una compensación cercana a 700 mil euros. El detalle del reclamo incluye 500.000 euros por los meses sin operar, 200.000 euros adicionales por cuatro meses de beneficios no obtenidos y el pago de todas las ganancias generadas entre mayo y diciembre de 2025.
Entre sus argumentos, la empresa española sostiene que la marca colombiana carece de notoriedad dentro de la Unión Europea para impedir el registro local. También afirma que Frisby Colombia no adelantó una estrategia internacional para posicionarse en el continente europeo, lo que, según su postura, favorece el registro español.
La posición actual de Frisby Colombia
La compañía colombiana reiteró que sus marcas continúan vigentes tanto en España como en la Unión Europea. Además, subrayó que el proceso que definirá la titularidad definitiva sigue en manos de las autoridades competentes.
Mientras se conocen nuevas decisiones judiciales, Frisby Colombia indicó que el trámite continúa avanzando y que no es preciso presentar conjeturas sobre el resultado.
Perspectiva
Este caso muestra cómo una disputa por marca puede mantenerse abierta incluso cuando una de las partes pierde o ve modificadas medidas cautelares que, en un momento, parecían inclinar el pulso a su favor. La aclaración de Frisby Colombia apunta a una distinción clave: una decisión sobre medidas temporales no define, por sí sola, el desenlace del proceso principal.
En este contexto se observa la importancia de la secuencia procesal: registro de marca, medidas cautelares, apelaciones y demandas paralelas pueden coexistir y generar lecturas públicas contradictorias. También se evidencia que, cuando el conflicto se traslada a escenarios administrativos y judiciales, la comunicación corporativa se vuelve parte del manejo del riesgo reputacional, especialmente si hay señalamientos de “amplificación mediática” y reclamos económicos concretos.
La disputa, además, pone el foco en el alcance territorial de los derechos marcarios y en cómo el registro en una oficina competente puede detonar controversias sobre quién tiene la titularidad y bajo qué condiciones. Con el proceso aún en curso, el punto central para el público y el mercado es separar los hitos intermedios de una decisión final que, por ahora, no existe.


