Cambio Radical y Centro Democrático responden a Abelardo de la Espriella tras críticas a partidos tradicionales
Introducción El candidato presidencial Abelardo de la Espriella, tras rechazar públicamente el respaldo de colectividades tradicionales y cuestionar a sectores que, según él, colaboraron con la...
Introducción
El candidato presidencial Abelardo de la Espriella, tras rechazar públicamente el respaldo de colectividades tradicionales y cuestionar a sectores que, según él, colaboraron con la administración de Gustavo Petro, recibió respuestas de las jefaturas de Cambio Radical y el Centro Democrático.
Tabla de contenido
Contexto y hechos clave
La controversia se concentró en el señalamiento de De la Espriella hacia partidos o sectores que, en su lectura, habrían acompañado al Gobierno. En reacción, Cambio Radical y Centro Democrático defendieron su papel durante el actual cuatrienio y marcaron distancia frente a la idea de que hubieran sido parte de la coalición oficialista.
La respuesta de Cambio Radical
Germán Córdoba, director de Cambio Radical, afirmó que su colectividad y el Centro Democrático “fueron los únicos partidos verdaderamente opositores desde el primer momento”, en una entrevista concedida a Caracol Radio.
Según Córdoba, Cambio Radical se mantuvo por fuera de la coalición de gobierno y, además, denunció de forma constante lo que considera excesos del Ejecutivo. Con esa declaración, el dirigente buscó trazar una línea divisoria frente a las críticas del candidato.
Relación con la campaña y decisión pendiente
Pese a los roces recientes, Córdoba señaló que la campaña de De la Espriella no ha sido ajena a su partido. Indicó que integrantes de Cambio Radical han mostrado simpatía por el candidato y que incluso han existido invitaciones previas para integrarse a su proyecto.
Sin embargo, el partido no definirá de inmediato una postura oficial. Tras una reunión sostenida esta semana, Cambio Radical determinó que consultará a sus bases regionales antes de anunciar un respaldo en la primera semana de abril.
La postura del Centro Democrático
Gabriel Vallejo, presidente del Centro Democrático, evitó entrar en una confrontación directa. En declaraciones a Caracol Radio, sostuvo que la campaña debería alejarse de la dinámica de adhesiones y enfocarse en la crisis social, mencionando la parálisis en la vivienda de interés social y la situación de los jóvenes que no estudian ni trabajan.
“Las peleas de los políticos fatigan a la gente”, dijo Vallejo. También afirmó que el ciudadano del común está más preocupado por la estabilidad del sistema de salud que por las alianzas entre sectores políticos.
Defensa de Paloma Valencia y llamado a la unidad
Vallejo defendió la candidatura de Paloma Valencia frente a críticas por recibir apoyos de diversos sectores. Señaló que una campaña con vocación cívica debe ser incluyente.
Además, planteó como objetivo central mantener la unidad de la oposición con miras a una eventual segunda vuelta, y enfocó su mensaje en superar lo que calificó como una “tragedia social” que afecta a más de dos millones de jóvenes en el país.
Interpretación del caso
Este episodio muestra una tensión recurrente en la política: la disputa por quién puede reclamar con legitimidad el rótulo de “oposición” y, al mismo tiempo, la necesidad práctica de construir respaldos. Por un lado, Cambio Radical optó por responder en el terreno de la identidad política, defendiendo su trayectoria durante el cuatrienio y subrayando que no hizo parte de la coalición de gobierno. Ese tipo de reacción busca proteger la marca del partido ante votantes que castigan cualquier señal de cercanía con el Ejecutivo.
Por otro lado, el Centro Democrático eligió un enfoque distinto: reducir el peso de las adhesiones y llevar la conversación hacia problemas concretos mencionados por su dirigencia, como vivienda de interés social, jóvenes que no estudian ni trabajan y la estabilidad del sistema de salud. En términos de comunicación, esa estrategia intenta evitar que la campaña se consuma en disputas internas y, a la vez, sostener un marco de unidad de cara a una eventual segunda vuelta. El contraste entre ambas respuestas evidencia que, incluso dentro de sectores que se asumen opositores, la forma de gestionar diferencias públicas puede ser tan determinante como el contenido de las críticas.


