Senado aprueba permiso a Gustavo Petro para salir de Colombia durante un año
La plenaria del Senado de la República aprobó este miércoles 12 de agosto de 2026, con 73 votos a favor y 11 en contra, la solicitud del expresidente Gustavo Petro para abandonar el territorio...
La plenaria del Senado de la República aprobó este miércoles 12 de agosto de 2026, con 73 votos a favor y 11 en contra, la solicitud del expresidente Gustavo Petro para abandonar el territorio nacional durante los doce meses siguientes al término de su mandato. El permiso, que rige a partir de la fecha en que dejó la Presidencia el pasado 7 de agosto, le permitirá realizar viajes internacionales siempre que informe previamente las fechas y los destinos de cada desplazamiento.

La petición fue radicada el 10 de agosto mediante una carta dirigida a la Mesa Directiva del Senado. En ella, el exmandatario invocó el artículo 196 de la Constitución Política, que establece que quien haya ocupado la Presidencia “no podrá salir del país dentro del año siguiente a la fecha en que cesó en el ejercicio de sus funciones, sin permiso previo del Senado”. Petro argumentó que necesitaba la autorización para atender compromisos de carácter personal, social, político y académico fuera de Colombia durante todo ese periodo.
El artículo 196, conocido como “arraigo constitucional”, no es una medida excepcional aplicada solo a este caso. Tiene antecedentes que se remontan a reformas de principios del siglo XX y fue mantenido en la Constitución de 1991. Mientras el presidente en ejercicio solo debe notificar al Senado sus salidas, el expresidente requiere autorización expresa durante el año posterior. Históricamente, otros exmandatarios han recibido este aval sin mayores controversias, como ocurrió con Virgilio Barco cuando fue designado embajador en Londres.
La votación se produjo en un contexto de transición política. Petro entregó el poder a Abelardo de la Espriella el 7 de agosto. Su solicitud generó debate porque sobre el expresidente pesan múltiples investigaciones en la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes, relacionadas principalmente con la financiación de su campaña de 2022 y presuntas irregularidades en el ejercicio del poder. Algunos sectores, entre ellos el expresidente Andrés Pastrana, habían pedido públicamente que se negara el permiso hasta que respondiera por esas denuncias. Sin embargo, esas voces no lograron frenar la aprobación.

Lo más llamativo del trámite fue el acuerdo que permitió la amplia mayoría. El Pacto Histórico, partido que lidera Petro y que ahora se encuentra en la oposición, logró el respaldo del Centro Democrático, la colectividad del expresidente Álvaro Uribe. Senadores de ambas bancadas coincidieron en que la restricción constitucional no debía convertirse en un instrumento de persecución política. El senador Iván Cepeda, figura del petrismo, agradeció explícitamente el voto favorable de los uribistas. Los 11 votos en contra provenieron principalmente de Salvación Nacional, el partido que respaldó la candidatura de De la Espriella, y de Cambio Radical.
Tras conocerse el resultado, Petro escribió en X: “En este momento no tengo ninguna restricción legal para volar a cualquier parte del mundo. No hay requerimientos judiciales o de la Interpol contra mí. Soy libre y solo por condicionamiento constitucional debo avisar al Congreso a dónde voy, que no será sino a comunicar mis ideas políticas y lo que aprendí en el ejercicio pleno de mi vida”. En mensajes posteriores insistió en que no se trata de abandonar el país de manera definitiva, sino de poder salir temporalmente para cumplir agendas académicas y políticas, y que su poder político “reside en el pueblo colombiano”.
El permiso no es un cheque en blanco. Cada viaje deberá ser notificado con anticipación al Senado, indicando destino y fechas. Esta condición fue el punto de equilibrio que permitió el consenso entre fuerzas que, en otros escenarios, se enfrentan con dureza. Fuentes cercanas al entorno del expresidente han mencionado a México como uno de los posibles destinos iniciales, aunque hasta el momento no se ha confirmado ningún itinerario concreto.

La decisión también se da en medio de restricciones internacionales que afectan al expresidente. Petro permanece en la Lista Clinton por una sanción administrativa de Estados Unidos, lo que le dificulta realizar operaciones bancarias en el exterior desde cuentas personales. Él ha argumentado que esa medida solo aplica a personas de nacionalidad estadounidense y que la Corte Constitucional colombiana ya se pronunció en el sentido de que los bancos locales no pueden limitar su vida financiera por esa vía.
Más allá del trámite formal, la aprobación deja en evidencia la nueva correlación de fuerzas en el Congreso. El Pacto Histórico mantiene una bancada significativa, pero ya no controla el Ejecutivo. El Centro Democrático, por su parte, demostró que está dispuesto a separar la rivalidad política de las garantías constitucionales mínimas. Para algunos analistas, este episodio marca el inicio de una oposición más institucional por parte de Petro, quien ha dicho que seguirá defendiendo sus ideas desde cualquier escenario.
Quienes se opusieron a la autorización advierten que el expresidente podría utilizar los viajes para eludir las investigaciones que avanzan en su contra. Quienes la defendieron sostienen que negar el permiso sin una orden judicial específica equivaldría a una restricción arbitraria de la libertad de movimiento. La Constitución, en todo caso, ya resolvió el punto: el Senado tiene la facultad de autorizar o no, y esta vez lo hizo por una holgada mayoría.
En las próximas semanas se conocerá el primer destino que Petro informe al Congreso. Mientras tanto, el expresidente queda habilitado para moverse por el mundo, con la única obligación de avisar con anticipación. La restricción de un año, que termina el 7 de agosto de 2027, seguirá vigente, pero la puerta para salir del país ya está abierta.


