EPM dice que Hidroituango cumple la licencia ambiental y reporta caudales en tiempo real a la Anla
Empresas Públicas de Medellín (EPM) afirmó que la operación de Hidroituango se realiza bajo estricto cumplimiento de la normativa ambiental vigente, incluyendo la licencia ambiental y los actos...
Empresas Públicas de Medellín (EPM) afirmó que la operación de Hidroituango se realiza bajo estricto cumplimiento de la normativa ambiental vigente, incluyendo la licencia ambiental y los actos administrativos aplicables al proyecto. La compañía sostuvo que, ante cuestionamientos recientes, su operación se ajusta a las condiciones definidas para el manejo de caudales y el seguimiento por parte de la autoridad ambiental.
Tabla de contenido
- Normas aplicables y manejo de caudales
- Reporte permanente a la Anla y monitoreo en tiempo real
- Gestión de eventos hidrológicos: el ejemplo del 11 de abril de 2025
- Temporada de lluvias y capacidad de anticipación
- Cota del embalse y condiciones operativas
- Actividades pendientes y trámite ante la autoridad ambiental
- Procedimiento sancionatorio en curso
- Perspectiva
Normas aplicables y manejo de caudales
Según EPM, la central opera bajo los lineamientos de la Resolución 2306 de 2019. Ese marco establece condiciones específicas sobre el manejo de caudales, especialmente en periodos de estiaje, cuando se exige mantener descargas mínimas equivalentes a los niveles de entrada.
Reporte permanente a la Anla y monitoreo en tiempo real
La empresa indicó que los caudales de entrada y salida, así como los niveles del embalse, se reportan de manera permanente al sistema de monitoreo de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla). De acuerdo con EPM, este esquema permite un seguimiento continuo de la operación.
En esa línea, la compañía aseguró que el envío de información en tiempo real facilita la verificación del cumplimiento de las condiciones ambientales y ofrece “trazabilidad completa de la operación”, al quedar registro de los datos transmitidos a las autoridades.
Gestión de eventos hidrológicos: el ejemplo del 11 de abril de 2025
EPM también resaltó el papel del embalse en la gestión de eventos hidrológicos, en particular durante episodios de lluvias intensas. Como ejemplo, mencionó la creciente del 11 de abril de 2025, cuando el caudal del río Cauca llegó a niveles cercanos a 5.000 metros cúbicos por segundo en el sector de Bolombolo.
En ese escenario, la empresa explicó que se realizaron descargas controladas cercanas a 3.000 metros cúbicos por segundo. Según su versión, esa operación permitió contener el pico de la creciente y evitar inundaciones en comunidades ubicadas aguas abajo de la presa.
La compañía agregó que desplegó equipos técnicos y sociales en territorio y coordinó acciones con autoridades locales y organismos de gestión del riesgo para proteger a la población.
Temporada de lluvias y capacidad de anticipación
De acuerdo con EPM, durante la actual temporada de lluvias no se han registrado emergencias asociadas a la operación de Hidroituango. La empresa presentó este punto como evidencia de la capacidad del sistema para responder ante variaciones en las condiciones hidrológicas.
En el componente técnico, señaló que el proyecto cuenta con un Centro de Monitoreo Técnico que opera de manera continua y se apoya en estaciones ubicadas en distintos puntos del río Cauca. Con ese sistema, afirmó, es posible anticipar situaciones de riesgo con hasta 40 horas de anticipación, lo que facilita la activación de protocolos y la coordinación con autoridades y comunidades en las zonas de influencia.
Cota del embalse y condiciones operativas
EPM informó que el embalse se encuentra actualmente en una cota cercana a los 409 metros sobre el nivel del mar, nivel que corresponde a una condición operativa declarada para efectos de coordinación del sistema eléctrico y cumplimiento ambiental.
La empresa precisó que la cota máxima de operación normal del proyecto es de 420 metros sobre el nivel del mar. Por eso, sostuvo que las limitaciones actuales no obedecen a restricciones estructurales, sino a condiciones asociadas a obligaciones ambientales vigentes.
Actividades pendientes y trámite ante la autoridad ambiental
La compañía manifestó su disposición para ejecutar actividades pendientes, como la remoción de cobertura vegetal. También indicó que ha solicitado a la autoridad ambiental los permisos necesarios para ajustar las condiciones operativas del embalse.
Procedimiento sancionatorio en curso
Finalmente, EPM confirmó que fue notificada sobre un procedimiento sancionatorio relacionado con el proyecto. Señaló que, una vez conozca el acto administrativo, dará respuesta oportuna y ejercerá las acciones correspondientes dentro del debido proceso.
Perspectiva
Este caso muestra cómo, en proyectos con alta exposición pública, la discusión técnica y regulatoria se vuelve parte central de la operación cotidiana. EPM pone el foco en dos frentes: el cumplimiento formal de la licencia ambiental —con referencia explícita a la Resolución 2306 de 2019— y la capacidad de demostrarlo con datos reportados de manera permanente a la Anla. En ese contexto se observa que la “trazabilidad” no es solo un concepto operativo, sino un elemento de gobernanza: si la información viaja en tiempo real, la verificación deja de depender únicamente de reportes posteriores y se apoya en registros continuos.
También se evidencia una tensión práctica entre condiciones ambientales vigentes y la flexibilidad operativa del embalse. La aclaración sobre la cota actual frente a la cota máxima normal apunta a separar limitaciones por obligaciones ambientales de cualquier lectura sobre restricciones estructurales. A la vez, el anuncio de un procedimiento sancionatorio introduce un componente de riesgo regulatorio que puede incidir en decisiones operativas y en el ritmo de actividades pendientes, como la remoción de cobertura vegetal, que requieren permisos. En conjunto, el mensaje de la empresa busca sostener que la operación y el control institucional pueden coexistir bajo seguimiento permanente.


