Camacol demandará decretos que fijan aranceles a importaciones de acero, hierro y cerámicas
Introducción La Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol) anunció que presentará una demanda contra los decretos que establecen aranceles a la importación de insumos usados en el sector, entre...
Introducción
La Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol) anunció que presentará una demanda contra los decretos que establecen aranceles a la importación de insumos usados en el sector, entre ellos hierro, acero y cerámicas. El anuncio lo hizo el presidente del gremio, Guillermo Herrera, quien cuestionó el sustento técnico y la motivación de las medidas.
Tabla de contenido
Hechos clave de los aranceles
Según lo informado, el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo impuso un arancel del 35 por ciento a las importaciones de acero, hierro y otros productos de los sectores siderúrgico y metalmecánico.
A esto se suma un arancel del 25 por ciento para las importaciones de placas y baldosas de cerámica. Esta medida estará vigente durante dos años y, de acuerdo con lo señalado, busca “impulsar la competitividad de la industria de baldosas”.
Por qué Camacol acudirá a la vía judicial
Herrera afirmó que el gremio no encuentra un soporte técnico que permita entender con claridad las decisiones. “No encontramos que haya un soporte técnico que dé claridad sobre estas decisiones y creemos que dejan muchas dudas sobre la legalidad y los propósitos que deben tener las medidas arancelarias”, aseguró.
El presidente de Camacol también sostuvo que los aranceles deberían operar como mecanismo de protección del mercado nacional cuando exista dumping, pero, según su lectura, “eso no queda muy claro en la motivación del decreto que fue expedido recientemente por el Gobierno Nacional”.
Impacto en costos y en el segmento VIS
De acuerdo con Herrera, el aumento del salario mínimo y decisiones arancelarias previas, sumadas a las medidas recientes, tendrían un impacto en los costos de construcción de hasta un 20 por ciento.
En su planteamiento, ese incremento se traduciría en mayores precios y menos oferta, con un efecto especialmente marcado en el segmento de Vivienda de Interés Social (VIS), que describió como “el más aporreado por el gobierno del presidente Petro”.
“Es preocupante que el Gobierno Nacional, por un lado, diga que quiere desindexar los precios de la vivienda por el incremento del salario mínimo, pero por el otro siga encareciendo los costos de producción”, concluyó Herrera.
Interpretación del caso
Este caso muestra una tensión directa entre decisiones de política comercial y los costos que enfrentan sectores intensivos en insumos importados. Cuando un gremio anuncia una demanda, el foco deja de estar solo en el porcentaje del arancel y pasa a concentrarse en la justificación técnica, la motivación del decreto y la coherencia de la medida con los objetivos que se declaran públicamente.
En este contexto se observa que el debate no se limita al acero o a las cerámicas, sino a la forma en que se toman y explican decisiones que afectan cadenas de producción completas. Camacol plantea que, si la lógica de protección se asocia a escenarios como el dumping, la argumentación del decreto debería ser lo suficientemente clara para sostener la legalidad y el propósito de la medida.
También queda en evidencia el riesgo de mensajes contradictorios en política pública: si se busca contener presiones sobre los precios de la vivienda, pero al mismo tiempo se encarecen insumos y costos de producción, el sector interpreta una falta de alineación. En la práctica, la discusión se vuelve tanto jurídica como económica, porque el impacto termina reflejándose en precios, oferta y en segmentos sensibles como la VIS.


