Coexistencia Natural; ¡el mejor amigo!

La preocupación humana radica en su existencia como si tal fuera la única y con más valor sobre lo conocemos como planeta tierra, aunque si la observamos desde un poco más arriba, tendríamos que discutirlo, ya que el 70% es agua y de ahí su importancia como cohesión natural para la vida en este ecosistema.

Cuando el mundo se discute como lograr ganar tiempo en el planeta, y los millones se mueven entre cuentas de bancos, con los que buscan aplacar la conciencia de quienes más daño le causan a esta vivienda compartida con fronteras invisibles, y leyes de propiedad, aun se pueden divisar en la distancia territorios donde la polilla humana no ha logrado carcomer los recursos naturales, aunque no podríamos definir alguna razón particular o a la providencia divina.

Una de estas regiones que aún conservan una maravillosa riqueza natural, y aun se puede observar la coexistencia natural es el departamento del Caquetá, una región de que me atrevería a reconocerla como, “el mundo de los tonos verdes”, aunque reconocer un tono no sería una tarea difícil, el Caquetá tienen cientos de tonos que dan una colorimetría única a esta región.

Pero no solo es ese verde natural que abunda lo que hace que esta tierra sea sencillamente maravillosa, hay otra riqueza desapercibida que también tiene tonos maravillosos y sonidos únicos, y, en un mundo que se desmorona, significa; ¡vida!, el agua como una de las cohesiones naturales más importantes entre las especies.

Y es aquí donde el departamento del Caquetá sobresale debido a sus principales fuentes hídricas y están también son de distintos tonos, sencillamente increíbles, como son, los ríos Orteguaza (110 kilómetros), el Fragua Chorroso, Fragua Grande, Caguán (250 kilómetros), Guayas, Yarí, Pescado y el Apaporis.

El río Caquetá tiene cerca de 2.200 kilómetros de longitud de los cuales 1.200 kilómetros transcurren por territorio Colombiano. En el Departamento del Caquetá, abarca desde la desembocadura del río Fragua Grande, en límite con el departamento del Cauca, hasta la desembocadura del río Caguán, en el extremo oriental, abarcando una longitud aproximada de 400 kilómetros, aunque tales cifras frías y sin mucha importancia para alguien que simplemente quiere disfrutar de sus aguas, un rico paseo de olla y de un plato de sancocho de gallina para el guayabo o resaca.

Y de repente ocurrió la magia que me tiene hoy escribiendo y usted leyendo, después de descender unos 10 minutos de recorrido, apareció el protagonista de esta historia, un amigo canino, no le pondré ningún nombre porque podría representar a cualquier animal que recorre esta tierra, al llegar al rio, se lanza y empieza a disfrutar del agua que por cierto no es muy fría que digamos, pero, el can sigue lanzándose, jugando con el agua, dando tarascasos como si de atrapar el agua quisiera, es un momento de felicidad, sí, son felices cuando pueden disfrutar de las maravillas de la naturaleza.

Aquí surgen muchas reflexiones; el egoísmo humano es tan cruel que solo piensa en su propia existencia olvidando su entorno, ese entorno natural, donde también hay una gran variedad de vida, de la misma manera como el mundo de los tonos verdes, con el mismo derecho de ser felices, de disfrutar de los cientos de kilómetros de aguas que bañan el departamento del Caquetá.

Al pensar, ver, solo nos queda una tarea, cuidar, proteger, pero, sobre todo; luchar a mano alzada por lo que aún tenemos, por todos, por los sin voz, pero, que maúllan, silban, cantan, late, sí, por todo lo que respira y se mueve por esta tierra.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Ejército Nacional captura en Caquetá a cabecilla de la Estructura Teófilo Forero con más de 28 años de historial delictivo

El Ejército Nacional destruye un depósito ilegal de la Estructura Armando Ríos, en Calamar, Guaviare

Capturado "Chapulín", por intento y tentativa de homicidio en la Plaza de Mercado La Concordia en Florencia Caquetá