¡La tragedia interna que vive el Caquetá, de la que nadie quiere hablar!
El departamento del Caquetá, en el sur de Colombia, con una extensión de ochenta y ocho mil kilómetros cuadrados de montañas y ríos, se ha convertido en un territorio que siempre ha tenido una marcada particularidad, el aislamiento con el resto del país, lo convirtió en un fortín para el abandono y la ilegalidad.
Revisando solo alguno datos históricos fue más fácil la llegada de “ La casa Arana” y toda su violencia que trajo la bonanza del caucho, dejando cientos de indígenas muertos y sometidos a su paso, poco después la llegada de la ganadería extensiva que se dio con la llegada de Oliverio Lara en su finca La Arandia, y después con ello la llegada de las guerrillas y los cultivos ilícitos, teniendo uno de los más grandes para su época como era “Tranquilandia”.
Miles de muertos a su paso, es como si una maldición por el aprovechamiento de recursos y del patrimonio de pequeños agricultores que fueron desplazados por la avaricia y la muerte ha permitido que atreves de los años el departamento esté en un estado de estancamiento económico, vial, y de generación de industria.
Lo que es supremamente extraño y contradictorio es que sí ha tenido una visibilidad del orden nacional, se ha convertido en el lugar para iniciar programas bandera de presidentes de la República, la visión más clara que se tiene de la inversión estatal es ver cientos de hombres con uniformes militares patrullando los campos en busca de los grupos al margen de la ley que se disputan el territorio y el manejo de la cocaína que se produce en la región.
Un departamento considerado zona roja, donde el caqueteño se ve bajo el bullying del colombiano del norte del país que desconoce la realidad de una región que terminó convirtiéndose en una zona aislada y vetada, lo que los obligó a buscar una solución propia a su crítica situación, es fácil criticar la vida de alguien al que no conocemos, pero eso es lo que ha hecho el país en el caso del sur, lo desconocen por eso lo tildan de guerrillero y narcotraficantes.
Pero a qué se debe esta particularidad de estar dispuestos a someterse al peligro de sembrar un cultivo ilícito, teniendo plena claridad en conocimiento de lo que esto genera, es muy fácil de encontrar la respuesta cuando vemos las cifras en algunos campos, hoy les mostrare las cifras en conectividad, o mejor en vías del departamento, y ahí empezaremos a entender muchas de las razones por la que el Caquetá está estancado.
El Departamento del Caquetá como lo indique al inicio del artículo tiene ochenta y ocho mil kilómetros, pero la red vial de este departamento es de cuatrocientos noventa y siete mil kilómetros de los cuales un poco más de doscientos treinta mil están pavimentados, pero en pleno siglo XXI hay municipios del Caquetá que no tienen una conexión terrestre, lo deben hacer vía fluvial, lo que por ende encarece los productos y la movilidad se ha limitada.
Pero el problema mayor no está ahí, está el las vías terciarias, el departamento tiene tres millones setecientos noventa y seis (3.796.000) mil kilómetros, de los cuales el 2.15 % está pavimentados, para ser más claros con la cifra tres millones setecientos catorce mil (3.714.000) son trochas, donde solo algunos entran para surtir lo básico de la canasta familiar, es ahí el meollo del asunto.
Respóndame honestamente, ¿Usted invertiría en un departamento que no tiene vías?, O mejor, ¿Usted compraría una casa que no tiene carretera para llegar a ella?, es lo que estamos haciendo, queriendo vender un departamento al exterior, cuando ni siquiera la vía de entrada al departamento se encuentra en condiciones de mostrar, cuando pase por los túneles échele un vistazo, sin iluminación, sin señalización y cositas que aquí podríamos llenar páginas enteras.
Ahora nos están metiendo el cuento que el Caquetá es un territorio para hacer turismo, maravilloso, es una idea genial, pero nuevamente haga el ejercicio, como pretendemos mostrar la región si no tenemos movilidad , algo básico para ser atractivos, entonces dijeron juguémonos el coco y traigamos turismo de aventura, con estas trochas de vías, hagamos rally, y ahí tapamos un poquito el problema, el turismo tiene que ser una opción para todos, no para quien tiene un vehículo 4x4, o una moto para andar en los barriales de las vías del departamento.
La mayoría de los que hacen turismo y buscan invertir, lo hace donde hay condiciones básicas y una de ellas son las vías, y lo más triste es que no hay un plan claro para solucionar este problema tan grave, esperemos que los caqueteños en las próximas elecciones piensen en este problema que hoy tiene al Caquetá sumido en el abandono y la pobreza.
Es muy lamentablemente que este bello territorio, con el talento humano, las tierras, no pueda ser productor, exportador, por el contrario terminó siendo importador, pero claro sale más barato traer el plátano del Huila, o como siempre lo he dicho, sale más barato sacar un kilo de coca que un bulto de plátano, y el transportador ni se entera que lo llevas, y es comprensible, el transportador que está dispuesto a entrar en estas trochas no puede cobrar un pasaje barato, porque en cada viaje su vehículo sufre un daño que encarece el trasporte, no es culpa del trasportador, no es culpa del campesino productor, es culpa de los gobernantes que hemos elegido. ¡Les quedó grande!.
Faiver Susunaga
Comentarios
Publicar un comentario