El Cajero de la Discordia
¿Que tiene en común, un cajero automático del Banco Popular, el reloj de la catedral nuestra señora de Lourdes y el reloj digital que se encuentra frente al terminal de trasporte de la ciudad de Florencia Caquetá?
A la primera impresión es fácil concluir que nada, pero cientos y miles de Florencianos todos los días tiene un encuentro con algunos de estos, para empezar a desmoronar esta historia hay que empezar diciendo que Florencia es la capital del Departamento del Caquetá, al sur de Colombia.
Una región rica en recursos naturales y ahora en un nuevo epicentro del ecoturismo en Colombia, por su gran biodiversidad y gente amable.
Esta historia tiene como protagonista a uno de los bancos más importantes en Colombia, el Banco Popular, con sedes en todo el país, en la búsqueda de dar un mejor servicio a sus clientes instalo un cajero, por solicitud de la Junta de acción comunal, la instalación se realizó en el parque la Consolata, un barrio cerca al centro de la ciudad y en una zona muy comercial, de primera medida la instalación del cajero daba solución a una necesidad del sector.
El cajero fue instalado en una zona denominada como espacio público, lo que hizo que el banco popular en contraprestación, realizara una serie de trabajos en pro de la comunidad del sector, asuntos como, mantener el ornato de dicho parque, construir rampas de acceso, entre algunas otras cosas.
Pero los líderes comunales fijaron sus ojos en dicha obra y en cabeza de Jairo Diaz un líder comunal de la Ciudad de Florencia, consideró que dichas obras no eran suficientes, así que interpuso una demanda solicitando algunas otras obras o inversiones para la ciudad.
Lo que parecería ser un lío judicial, no lo fue, el gerente del Banco Popular el Doctor Jaime Barco y el líder comunal Jairo Díaz, llegaron a la conclusión que se podría hacer algo más.
Teniendo en cuenta que en las grandes ciudades, en los parque principales o zonas concurridas había relojes que además de embellecer prestaban un servicio decidieron que tal inversión se realizaría.
Lo primero en lo que se pensó fue en la necesidad de poner en funcionamiento el reloj de la Catedral Nuestra Señora de Lourdes, que se encontraba dañado, en un trabajo con la Diócesis y los recursos del Banco se puso en funcionamiento dicho que reloj, que actualmente está en pleno funcionamiento y con su particular sonido marca las horas.
Pero el con el fin de darle a la ciudad una retribución acorde a la recibida, el banco no paró sus obras y inició la construcción de uno de los relojes más conocidos en el departamento del Caquetá, cuando se ingresa a la ciudad y en toda la glorieta que está adornada por la Diosa del Chaira, esta el reloj digital que no solo marca la hora y además la temperatura, es algo a lo que la gran mayoría de florencianos fijan su vista por un instante.
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